
Hemos aprendido, en mayor o menor grado, a ocultar y negar nuestros sentimientos, incluso ante nosotros mismos. Hemos aprendido a enterrar muy hondo la mayor parte de nuestros sentimientos y a no enseñar al mundo más que lo que parece seguro, que suele ser una parte reducida de nuestra naturaleza emocional.
La negación emocional es peligrosa y destructiva para el psiquismo humano, porque intentamos rechazar y eliminar una parte integral e importante de nosotros mismos. En último extremo, no puede dar resultado nunca. ¿Cómo vamos a librarnos de una parte esencial de lo que somos?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario