lunes, 26 de mayo de 2014

Cuando el alma se sumerge en los fenómenos físicos del mundo exterior, por medio de la percepción física, no puede decirse que el alma perciba esos fenómenos o que realmente experimente las cosas del mundo externo.
Cuando el alma goza de un acontecimiento cualquiera, el goce se experimenta en el alma, es con esta clave de vida especial como comienzan a despuntar en la conciencia los misterios de la conciencia psíquica y estos son en realidad la fuente de todos los demás misterios del mundo.




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